lunes 21 de mayo de 2007

el parquecito


Cuàntos cambios ha habido en casa!, cuando me mudè para aqui en el año 1969 eras un pedazo de cèsped donde con empeño sembrè rosas, mi flor preferida. El tiempo y sus exigencias fueron guiàndome, tuve que perder mi rosas para convertirte en un estrecho pero funcional estacionamiento. Tù, que parecìas servir para todo, no ser nada realmente atractivo y, en nuestro empeño por mejorar el hogar fuimos poniendo muebles sobrantes ahi, donde quedaba ese espacio en que todo se acomodaba.
Què linda quedò la casa!, nos decìamos uno al otro: muebles nuevos, contrastante colorido en las paredes, privatizamos la vista desde la calle y tu ahì, parqueando autos y haciendo un poco de guarda cajas....
No sabemos en que momento empezamos a encontrarnos en tu espacio, la pequeña Sabina comenzò a jugar todo el tiempo ahì, nosotros unas veces para romancear y otras para conversar disfrutamos del delicioso fresco que siempre brindas y cuàn codiciado estàs! No tardò mucho mi hija Alina en nombrate "el parquecito".
Què mas da la forma que tengas y que simple aparentas ser! Cuando llega un huesped a casa y te presento como "el parquecito", en ocasiones recibo una mirada algo extrañada, otras como con un mesaje de "què imaginaciòn tienen los cubanos..." pero, no hay que esperar mucho rato para que nuestros amigos queden atrapados por tu encanto.
Eran cerca de las diez de la noche y todos se habìan retirado ya para sus habitaciones, estabamos Pepe y yo conversando en el parquecito cuando al poco rato ya no estabamos solos... què bien la pasamos hoy!